sábado, 9 de mayo de 2009

Sola.


Las nubes se asentaron una vez más en el cielo gris y hermoso de los ojos del mundo.
Caminando por las calles de mi asqueroso pero tranquilo sendero de las ilusiones cortadas, voy fotografiando recuerdos que aquejan mis sueños no tan anhelados a las 4 de la mañana.
Al dar cada paso nocturno por las vías de ese tren que se que jamás volverá a funcionar, me voy dando cuenta poco a poco de que las piedras que veía casi siempre, habían desaparecido.
Deseando recuperar el camino por donde todo estaba como debía de ser, me tropiezo con un túnel del tiempo, voy cayendo lentamente y poco a poco voy viendo los altibajos que la vida me ha dado.
Al reaccionar al otro lado de la via, me veo en un charco de lagrimas que no es para nada salado.
Casi corriendo trato de escapar de los fantasmas de aquel lugar de recuerdos que en realidad no fueron olvidados.
Es que nada fue olvidado, ni las nubes lo borraron, ni el túnel, ni el charco.
Siéntate.

No hay comentarios: