sábado, 1 de agosto de 2009

Desesperanza.


La soledad amortiguo la caída sobre la realidad dicha,
Las lágrimas no brotaron esta vez, esta vez no.
Los gritos y la desesperanzas abotonan mi mente llena de palabras furiosas y cortes no hechos.
Los problemas de mi vida son causados por situaciones que no tienen nada que ver, quisiera escapar junto con los arboles de la paz y tranquilidad.
No quisiera escuchar un grito mas… no necesito más…
Quisiera asesinar toda acción hecha contra mí y palabra dichas con tanta ira que prácticamente los ojo salen de las orbitas del atacante.
Solo caminar con silenciosos pasos acompañantes… no necesito más que tranquilidad y una que otra hoja color otoño cayendo sobre mi triste resplandor.
Solo eso.

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