lunes, 12 de abril de 2010

Ajenos.


Los días se van sumando, uno más, un tic tac.
Besos que no son los tuyos, otro ser a mi lado, qué más da.
Que puedo hacer? Tú ya me has olvidado, no puedo mirar atrás.
Es mi turno de hacer sufrir, es mi turno de destruir.
No te veré nunca más, nos veremos en el infierno.
Cuantos corazones rotos sumaremos juntos?
Miles supongo.
Y los nuestros?
Los nuestros han sido borrados.


El numero que al que ud ha llamado, no existe.

Un 8 desperfeccionado, casi nunca las cosas salen bien.

Días felices, solo 4 o 3, no logro recordar bien.
Los principios son geniales y ahora dónde estoy?
¿Entre la nada o lo todo? Déjame verte una vez más, te necesito.
No me quieres ver, los arboles se vuelven algo inmirable.
La sangre es algo que calma la sed de destrucción
¡Contéstame!

El numero al que ud ha llamado no existe.