
Los dédalos de los colores favoritos,
besos imaginarios,
abrazos de color azul,
completamente reales y a la vez destructores.
No puedo vivir sin tocarte, acariciarte o mirarte,
tan solo no puedo.
Abro la ventada de marfil y no veo nada,
tengo miedo de salir y chocarme con tu cara,
tus ojos cerrados y tu sonrisa de media mañana,
fueron los que me destruyeron el alma,
caminos infinitos sin tu soledad automática,
a veces me hubiera gusto no conocerte,
no mirarte,
no hablarte,
pero ahora estoy atrapada en un bosque con nada más que canciones de amor,
lapiceros
y tu recuerdo,
Atrapada en un dédalo multicolor sin amor.
Los minutos pasan y sigo corriendo entre este enredo,
formas extrañas aparecen creando tu cara,
Las cruzo sin mirar atrás,
un punto de luz me llama,
voy y no hay nada,
solo una banca donde talle con mis sueños un ‘’ te quiero Ángela ‘’
No hay comentarios:
Publicar un comentario