
Son las 930 de la mañana, sigo pensando en la hora de tu llegada,
lo se lo se, nunca llegas a la hora, nunca llegas cuando tengo la mirada clavada en la ventana.
Donde estas, yo ya estoy hace media hora aquí, sentada y esperando ver aunque sea tu sombra a lo lejos, lo se lo se, no hay sol, pero aun así.
Discúlpame si alguna vez me pongo extraña, soy así, lo sé lose, tú también.
Y quién sabe si dos extraños no se pueden tomar de la mano y rato y sentir la brisa del viento pasar entre sus dedos, quien dice que es no puede ser posible?
No te conozco, ni tú a mí, pero ya tenemos un registro de lo sucedido entre los dos, un código de barras que todo el mundo logra ver, menos tú.
Soulmates, but so apart...
No hay comentarios:
Publicar un comentario